El método pomodoro, pros y contras para tu productividad

El método pomodoro es una de las técnicas más conocidas para aumentar la productividad. Todo lo que tiene relación con la eficiencia es algo personal por lo que la línea entre el amor y el odio es muy fina. Que funcione o no depende de cada persona pero queremos contarte en qué consiste el método pomodoro, sus pros y contras. ¿Quién sabe si es la técnica de productividad que estabas buscando?

Poner en marcha la técnica pomodoro te resultará muy fácil. El método se basa en la creación de ciclos cortos de trabajo y microdescansos, con el fin de que concentres tus energías plenamente en la tarea que estás realizando. Solo necesitarás un reloj tipo cronómetro o de cocina (de ahí procede su nombre ya que en italia este tipo de relojes tiene forma de tomate) y listos para empezar!

Programa 25 minutos y prepárate para concentrarte al máximo durante este tiempo. Nada de distracciones, de llamadas, Whatsapp ni nada por el estilo. Solo tú y la tarea que toque en ese momento. Cuando termines ese ciclo debes hacer un descanso de 5 minutos antes de empezar de nuevo. Ve al baño, estira las piernas o mira tus Redes Sociales, es tu momento para despejarte. Sabemos lo que estás pensando, con 5 minutos tu mente no se despeja pero esa es la idea. Se trata de un breve momento de desconexión para volver con más motivación a otro ciclo de 25 minutos.  Tras 3 o 4 pomodoros ya si puedes realizar un descanso de mayor duración (entre 15 y 3o minutos) Fácil, ¿no?

 

Beneficios

Cuando nos encontramos con tareas densas o periodos de trabajo largos es frecuente que entremos en pánico. Comienzan las distracciones, la sensación de pesadez y que pasa el tiempo sin que logremos terminar la tarea en cuestión. La técnica pomodoro favorece la capacidad de concentración y el reparto del tiempo al agruparlo en sesiones cortas de trabajo.

  • Divides tareas grandes en periodos de 25 minutos y la sensación de cansancio mental disminuye.
  • Al ser un margen de tiempo pequeño no tienes tiempo para perderlo ni procastinar. Cuando sientes que tienes un reloj y un plazo que cumplir, aunque sea para tí mismo, la concentración es mayor.
  • Te permite conocer realmente cuánto tiempo dedicas a pasar apuntes, estudiar cada tema o cualquier otra actividad. Con la técnica pomodoro realizas un actividad cada vez sin distracciones y es más fácil ser consciente del tiempo empleado.
  • Los descansos obligados entre pomodoros son motivadores. Sabes que el momento de relax no está tan lejos como si te pusieras a trabajar sin control o meta.

Cuándo no funciona

Como cualquier método tiene fans incondicionales, detractores y otros que viven en esa relación amor odio. Y es que la técnica pomodoro no es perfecta y según el tipo de persona o actividad puede no ser tu arma para aumentar la productividad.

  • Si eres estudiante podrás aprovechar los bloques de trabajo sin interrupciones pero en el caso de quiénes trabajan en oficinas o en trato con clientes contener esas distracciones es algo más complicado.
  • Algunas tareas son fáciles de organizar por tiempos de 25 minutos pero otras requieren un tiempo mayor o menor y son difíciles de clasificar.
  • Tras los descansos no siempre es fácil reincorporarse de nuevo a la actividad y a veces el tiempo del pomodoro no es suficiente.
  • Dependiendo de la hora del día te resultará más fácil aguantar los ciclos o tenderás más a remolonear.

Se podría decir que la técnica pomodoro puede llegar a ser muy útil para aumentar tu productividad siempre que seas algo flexible y puedas adaptarla a tu forma de trabajar y a las tareas a realizar. En el caso de estudiantes puede ser una forma de organizar las jornadas de estudio ya que te “obliga”  a mantener la concentración durante un plazo concreto y tendrás sensación de menor pérdida de tiempo. En otros casos te recomendamos que lo ajustes a tus necesidades.

Por ejemplo, si tienes que realizar esquemas de varias asignaturas. Es posible que hacerlo no te lleve 25 minutos por lo que puedes hacer pomodoros de 15 y descansos entre cada uno de ellos.

Técnicas para aumentar la productividad hay muchas, la cuestión es encontrar la que se adapte mejor a ti. Nada es absoluto!!

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